A lot of numbers on a beautiful art background.

Los Números

0

Representa lo que no es pero puede ser, o lo que ya ha sido. Puesto a la izquierda de cualquier número lo reduce, puesto a la derecha lo aumenta. Por lo tanto puede ser todo o nada.

La primera y más simple asociación se refiere al 0 como nada, lo indeterminado, lo in-existente. Pero al ser previo a todo número alude a la eternidad anterior a la sucesión y al tiempo.

La idea de una nada llena surgió cuando teológicamente se quiso preservar la transcendencia de un Dios único y creador, y se creo en contraposición una nada vacía. La nada llena sólo es nada en cuanto escapa a toda determinación como cosa o ente particular.

El 0, por tanto, se refiere a lo que aún no es, pero que puede serlo todo. Su forma más abstracta es la negación, que se afina como negación de todo límite o determinación y se completa como luz o energía infinita. Es el No (Ain), No Limitado (Ain Soph), Luz Ilimitada (Ain Soph Aur) de los cabalistas, previo a la primera manifestación.

El 0 es la potencialidad como raíz oculta de toda manifestación. Está representado por él circulo, figura auto contenida e infinita al carecer de principio y de fin.

 

1

Es la determinación, la voluntad, lo que insta a que existan las cosas.

Es el número del líder, del precursor con ideas originales, de la invención.

Es fuerte, dominador.

Representa la unidad en el sentido de lo que es indivisible.

Estaría simbolizado por el átomo, tal y como lo entendían los antiguos, al no admitir partes y representar la forma más sencilla de existencia, pero que a su vez sumado genera el resto de la manifestación.

El 1 es el origen, el primero de los números, y es autosuficiente, ya que tanto si se le multiplica como si se le divide por él mismo se queda siempre en 1, lo que no ocurre con ningún otro número.

Se representa por el punto, que no admite partes y es centro de irradiación.

 

2

El principio de la dualidad, de la diversidad.

Al ser opuesto al uno, masculino, nos habla del principio femenino de la receptividad, por lo tanto, las características del 2 son las que tradicionalmente se asocian a la feminidad, suavidad, dulzura, pero también audacia, o malicia.

También indica el lado tenebroso en el dualismo fundamental del Ser. Este hecho parece que influyo en los autores de la Biblia, pues al narrar la creación, al final de cada día, se dice “Dios observo que esto era bueno”, frase omitida en uno sólo de los 6 días, el segundo.

Es de naturaleza dual, ve los dos lados de la situación y es un excelente arbitro, ya que tiene una visión objetiva de la realidad. Prefiere permanecer en un segundo plano, dejando que otros tomen la iniciativa, trabajando mejor como compañero o como subordinado.

Es un número muy emotivo, y muy relacionado con el sentimiento.

Relacionado con la intuición al tener acceso a los dos lados, el positivo y el negativo, entendidos como lo manifiesto y lo inmanifiesto, o como el consciente y el inconsciente.

Simboliza el paso del tiempo representado por una línea que tiene un principio y un fin, es decir una dirección, y pasado y un futuro. Se representa por la línea.

 

3

Es el número de la creación, ya que es el resultado de la suma del 2 + 1, es decir, del principio receptivo femenino del 2 sumado con el principio masculino del 1.

Esconde un simbolismo sexual con raíces naturales, ya que el aparato genital masculino se compone de 3 partes, 2 iguales y una distinta.

Así mismo del elemento masculino, 1 y del elemento femenino 2, surge un tercero a través de la procreación, por lo tanto, es el hijo que nace del padre y de la madre es la síntesis que surge de la tesis y antítesis.

Introduce actividad en la pasividad del 2 al igual que sobre el 1, que aunque sea potencialmente creativo, por si solo es estéril, Por lo tanto, concede energía a los números a los que se asocia.

Es el número de las artes, de la música, de la creación literaria. Tiene influencia en dos niveles:

  • Mental, que desarrolla su esfuerzo en el plano de las ideas, y de la imaginación.
  • Social, que se mueve en el ámbito de la relación, de la palabra y de la comunicación.

Proporciona una cierta inestabilidad, ya que es el resultado de la suma de lo activo 1, con lo pasivo 2, por lo tanto tiene el peligro de quedarse detenido examinando los pros y los contras.

Así mismo, al ser el número de la procreación y de la generación, puede empezar muchas cosas debido a su gran creatividad, pero no terminarlas, ya que no puede abarcar todo el campo de lo creado.

Está representado por el triángulo.

 

4

Representa la firmeza, el trabajo duro en la materia, la rutina, la disciplina que restringe la imaginación del 3 y el conservadurismo.

Este número es muy importante en cuanto implica un primer regreso a la unidad, evidenciado por la reducción mística de la serie 1 + 2 + 3 + 4 = 10 = 1. Es la manifestación material, el producto de la generación del tres.

Es el número de la solidez, pero también del inmovilismo, ya que sólo 4 puntos bastan para construir el tetraedro o pirámide de tres lados, que es la figura más sencilla con tres dimensiones y se forma sólo juntando 4 puntos.

Está representado por la cruz de brazos iguales que indica los 4 puntos cardinales en sentido espacial y las 4 estaciones en sentido temporal. Y por el cubo, que representa la solidez, la estabilidad y la practicidad.

 

5

Representa el libre albedrío del ser humano, y al estar a medio camino en la serie de las cifras elementales (1-2-3-4 5 6-7-8-9), en el mismo centro, pueden ser versátiles, cambiantes.

Tiene relación con el resto de los números, ya que se encuentra en el centro de la matriz formada por los nueve primeros dígitos y tiene acceso a todos.

 

3          6          9

2          5          8

1          4          7

 

El 5 rompe la rutina, el método, la solidez, el inmovilismo del número 4. Es jovial, inquieto, nervioso, no le gusta la rutina, ni la espera.

En la escala humana representa los 4 miembros del cuerpo más la cabeza que los controla, o los 4 dedos de la mano más el pulgar que los hace funcionales.

Es el número de la experiencia y aprende por prueba y error. Le gusta avanzar aunque no tenga una visión clara del camino. Busca la libertad, y no duda en rechazar lo viejo para sustituirlo por lo nuevo.

Se le representa por el pentágono o el pentagrama, unión del Macrocosmos con el Microcosmos, o de lo humano con lo divino. Es decir, los cuatro elementos, más el éter que los cohexiona, el quinto elemento que anima y da vida a los anteriores.

 

6

El orden y es el número de la codificación y por lo tanto del derecho, así como de la justicia, ya que buscan siempre el equilibrio de los dos fieles de la balanza.

Buscará la armonía en el hogar a través del matrimonio y la familia. Esta búsqueda de equilibrio hará que se sientan bien aceptando responsabilidades, sabiendo que el karma se genera en el 6 y se recoge en 8 (Interpretando el karma por las cuentas pendientes, o las obligaciones que rechazamos en algún momento y que al cabo del tiempo se manifiestan y la realidad nos las obliga a aceptar).

Es uno de los números perfectos, ya que descompuesto en sus múltiplos y sumado: 1 + 2 + 3 = 6 nos da él mismo. Este sentido explica la continua búsqueda de la armonía y perfección del 6.

La búsqueda de la belleza como expresión extrema del equilibrio de las partes.

También se refuerza su significado de equilibrio ya que se puede obtener sumando: 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = 6 ó bien 2 + 2 + 2 = 6 ó también 3 + 3 = 6

De lo que deducimos que el número 6 es un número armónico, equilibrado y por lo tanto sin conflictos internos, buscando la verdad.

Es el símbolo de la ambivalencia y del equilibrio, representados por la unión de los cuatro elementos, fuego, aire, agua y tierra en el sello de Salomón, formado por dos triángulos superpuestos, que forman una figura con 6 vértices.

En este sentido indica el orden y el equilibrio que resultan de la perfecta fusión de los elementos de la naturaleza, circunstancia dada en los 6 días que duró la creación.

 

7

Tiene una consideración mística ya que esta en relación con el ciclo lunar 4 ciclos de 7 días, con las 7 notas, los 7 colores, los 7 días de la semana, las 7 plagas, las 7 virtudes o pecados capitales.

Es la segunda vuelta a la unidad, después de la del 4, ya que 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 = 28 = 10 = 1. Sin embargo, si en 4 teníamos la concreción de la unidad en la materia, en este caso tenemos la concreción de la unidad en mente y materia, es decir, pasamos un escalón en la cadena de la evolución y ya hablamos de la representación del ser humano visto como unidad.

Este número da paso a otros 2 que son el 8 y el 9 que nos hablan de materia sublimada, en poder material en 8 y en poder espiritual en el 9.

Al ser un número primo y no surgir de la multiplicación de otros números, se le considera con tendencia al aislamiento y la introspección.

En el caso de este número, la suma de 3 + 4 = 7 es la clave para su entendimiento, ya que a partir del principio de una mente, imaginación (representado por el número 3) sobre la materia (representado por el número 4) obtenemos tres importantes relaciones impregnadas unas y otras entre si:

 

1.- Es un número con gran capacidad de análisis, ya que la mente juzga la materia, buscando explicaciones, buscando la raíz profunda que se esconde tras las apariencias.

2.- Es la mente sobre la tierra, es decir, la agricultura, la aplicación del estudio y la observación de los ciclos de las cosechas para la propia supervivencia, como principio de estabilidad, seguridad y satisfacción de las necesidades primeras que permitieron el desarrollo humano hasta la sociedad actual. Dando esta característica una cierta sensación al número de que el destino no depende de nosotros mismos, ya que se aceptan las reglas de la naturaleza.

3.- Además es mente sobre el pueblo, entendido este como una entidad impersonal que se guía a través de unas normas comunes.

 

Aparece como suma del orden espiritual 3 y del orden material 4. Es decir el triángulo representando el espíritu apoyado sobre el cuadrado representando el cuerpo.

 

8

Este número se divide en dos partes iguales 4 + 4, que a su vez se dividen en otros dos números iguales 2 + 2, los cuales también se dividen en dos números iguales 1 + 1, de ahí que indica equidad, justicia, equilibrio.

En Numerología, este número esta relacionado con el karma, ya que en épocas en las que su influencia sea preponderante, será cuando recibamos como un boomerang los efectos de nuestros actos del pasado.

En el simbolismo de la naturaleza anatómica el 8 se asocia con la vagina, es decir, con la “puerta” por la que una nueva vida entra en el mundo.

Promete el éxito, pero nos obliga a ser constantes y disciplinados, a elegir unas buenas semillas y cuidar nuestra tierra, con la promesa de que este esfuerzo tendrá su recompensa.

Ya que el número 8 reúne la combinación de la cruz y el cuadrado da la estabilidad en la vida material.

Al ser el 8 un 4 magnificado, tenemos un número que nos habla del control de la tierra, de sus recursos y de sus productos, es un número de poder material, de la banca y de las finanzas.

Implica confianza, y la traición de esta confianza tiene un precio muy caro, que supone la perdida de la situación actual y un duro esfuerzo si esta se quiere recuperar.

Por su forma hecha con dos círculos superpuestos, representa el movimiento en espiral de los cielos en su continuo flujo y reflujo, simbolizando la ley de causa y efecto, el éxito que el 8 anuncia sólo se podrá conseguir si se lograra dominar las opuestas corrientes del Agente Universal, es decir, se cosecha lo que se ha sembrado.

El ocho tumbado es el símbolo matemático del infinito.

El ocho representado por un octógono, simboliza la figura intermedia entre el cuadrado (orden terrestre) y el circulo (orden celeste), por lo tanto es símbolo de regeneración, del paso de lo que es contingente a lo que es eterno.

 

9

Representa las grandes realizaciones mentales y espirituales, es el número de la iniciación, porque marca el final de una fase de desarrollo espiritual y el comienzo de otra fase superior, simbolizado por el paso de las unidades a las decenas.

El número 1 abre la serie de los dígitos simples, el 9 la cierra, siendo extremos opuestos. El 1 representa individualidad y el 9 universalidad, cerrando el ciclo iniciado en el 1.

El 9 es un número de poder espiritual, ya que contiene la sabiduría del resto de los números de la serie simple. Sumado a cualquier número, por reducción mística, devuelve siempre el mismo número, por ejemplo, 8 + 9 = 17 = 1 + 7 = 8.

Es el número del narcisismo, ya que: 1 + 2 + 3 + 4 + 5 + 6 + 7 + 8 + 9 = 45 = 4 + 5 = 9

Y multiplicado a cualquier número se regenera a sí mismo: 9 x 4 = 36 = 3 + 6 = 9

Por este motivo es un número que debe ser unido a algo, ya que por si solo tiende a la dispersión y a volver a si mismo.

Magnificencia de grandes le llamaban los pitagóricos. También decían que es el océano en el que se mueven los números, el horizonte que circunda las cosas.