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El Gran Arquitecto

El concepto de un Gran Arquitecto o principio Divino Inteligente que constituye el foco espiritual y la Base Inmanente de la Gran Obra de la Construcción particular y universal, ha representado sin duda alguna en todos los tiempos el fundamento de la Religión de los Constructores….Este mismo concepto constituye el Principio Cardinal de la Masonería Moderna pues no tienen valor masónico los “Trabajos” que no sean hechos “a la Gloria” de este Principio, es decir, con el fin de que la espiritualidad latente en todo ser y en toda cosa encuentre por medio de los mismos su expresión o manifestación más perfecta. Se trata sin embargo de un concepto eminentemente iniciático, es decir, en el cual ingresamos progresiva y gradualmente a medida que nuestros ojos espirituales se abren a la “Luz Masónica”. Así pues, mientras en el principio se deja a cada masón en libertad de interpretar esta expresión de Gran Arquitecto según sus particulares ideas filosóficas, opiniones y creencias (teístas como ateístas, considerándose en este ultimo caso el Gran Arquitecto como expresión abstracta de la Ley Suprema del Universo), se le conducir· después gradualmente, por medio de su propio trabajo interno o del esfuerzo personal, con el cual se consigue todo progreso, a un reconocimiento mas perfecto, a una realización mas intima y profunda de este Principio, al mismo tiempo imanente y trascendente, que constituye la base y esencia intima de todo lo existente. Alrededor de esta idea central (cuyo carácter iniciático la diferencia de todo concepto o creencia dogmáticos) se han agrupado como en torno de su centro natural, las diferentes “Tradiciones”, “Símbolos” y “Misterios” que constituyen otras tantas aplicaciones y expresiones del Principio Fundamental a la interpretación de la vida y a su perfeccionamiento. De esta manera sin imponer opinión o creencia alguna, pero dejándole a cada cual en libertad de interpretar esta “Expresión Simbólica”, según su particular educación y sus convicciones, todos son conducidos naturalmente hacia una misma “Verdad”, esforzándose cada cual “mas” adentro, llegando al fondo de su “propia visión y creencia”, que como todas tiene que ser tolerada, respetada e interpretada como uno de los infinitos caminos que conducen a la “Verdad”.